viernes, 30 de mayo de 2014

En resumen...


Colectivo Rompesilencios

No vamos a centrarnos en el tema de la baja de la edad de imputabilidad, las premisas de que se parten para afirmarla son falsas: en nuestro país los gurises son imputables desde los 13 años de edad.
Eso no quiere decir que creamos que no hay problemas en relación a estos gurises, y también problemas en relación a la violencia y a la seguridad. Pero…¿Qué violencias vemos y cuales permanecen ocultas? ¿Por qué solo asociamos la seguridad a la represión y no a la seguridad para todos de poder ejercer nuestros derechos?
Las premisas del mundo capitalista y del mercado implican para los trabajadores y las "clases medias", contextos de suma fragilidad e inseguridad en el sostén de sus trabajos y condiciones de vida. Y para las franjas más empobrecidas implica la condena a vivir en condiciones de exclusión en relación al ejercicio de sus derechos.
Desde estas perspectivas ¿Quiénes son los más inseguros? Un muy alto porcentaje de los niños y niñas (que es justamente el sector al que se está atacando) nacen hoy por debajo de la línea de la pobreza, viviendo como realidad cotidiana situaciones de desnutrición, restringido acceso a la salud y a un desarrollo saludable, muy pocas posibilidades educativas y laborales, exposición a múltiples situaciones de violencia, abuso, prostitución infantil y otras tantas vulneraciones.
El estado, herramienta del capital, responsable de todas estas violencias y de su ocultamiento, es a la vez promotor de políticas que generan sentimientos de inseguridad en relación a la peligrosidad de un sector de la población, a fin de facilitar el saqueo y el control necesario para que este sea posible. No interviene promoviendo la integración social sino que lo hace para evitar la irrupción de los excluidos, para mantener la exclusión.
Desde las políticas públicas desarrolladas por el estado, se fragmenta con políticas diferenciadas de educación, vivienda, espacios públicos, etc, etc, etc. que construyen geografías, territorios, diferenciados y distanciados.
Se fractura en relación a los discursos y políticas de derechos humanos, mientras "se valida" la reivindicación de los derechos humanos en relación a la dictadura, se oculta y niega (con muchas cifras de lucha "contra la pobreza"), que los derechos humanos de los pobres son los más atacados por la política del capital. Por si fuera poco, en cárceles y comisarías tanto a los menores de edad como a los adultos, se realizan cotidianamente prácticas que asociadas a la dictadura serian consideradas como torturas y ahora parece ser que no lo son, o no lo son cuando se aplican a un sector de la sociedad.
Los medios de comunicación, colaboran consolidando la asociación: más vulnerables = amenaza.
Con el argumento de la lucha contra el narcotráfico y por la seguridad, etc., se desarrollan dispositivos de disciplinamiento (razzias, gatillo fácil, etc.) donde a partir de la naturalización de la asociación: pobreza = delito, se construyen zonas despojadas de derecho
Todos estos aspectos resultan funcionales para el control y disciplinamiento en general de toda la población y el ejercicio de caminos de violación de las "garantías individuales" a favor de la "seguridad democrática"
Se produce un fuerte proceso de estigmatización, ubicando en un sector de la población, en un "blanco fácil" al "enemigo interno": fundamentalmente el joven pobre no blanco…
Se delimita un enemigo, el lugar donde ubicamos el problema, con esto se logra velar todas las otras inseguridades y violencias que sufrimos como sociedad y paralelamente funciona como argumento óptimo para aumentar la represión y el control en todos los sectores que sean potencialmente peligrosos para la acumulación del capital.
Se apunta a la pobreza, a los y las pobres, se diseñan políticas focalizadas, operativos de control social, etc. El foco está puesto sobre ellos, se plantea intervenir sobre la pobreza, eliminar la pobreza, cuando en realidad es sobre las personas pobres…con esto se busca mover el foco del verdadero problema: lo que hay que eliminar es la riqueza, la concentración de riqueza. Se intenta por todos los medios sacar la riqueza del foco, porque verla nos obliga a ver cuál es el verdadero enemigo…esto es lo que trata de esconderse.
Con la rapiña chiquita se oculta la gran rapiña…