domingo, 8 de abril de 2012

Declaración ante hechos del 70


La enseñanza pública se cae a pedazos.
Sin presupuesto suficiente, sin infraestructura adecuada, sin planes ni políticas acordes a las necesidades culturales y sociales populares, alumnos y profesores sufren, literalmente, una crisis que nadie ignora ni se preocupa demasiado en ocultar.

Se inculca la idea de que las cosas están siendo hechas de la única y mejor manera posible, fatalmente, lo que está mal, no puede estar mejor.

Un pueblo obediente será siempre un pueblo en crisis, pero un joven o peor aún, un joven trabajador o un estudiante obsecuente, son la determinante de una sociedad condenada.
Y lamentablemente, los hechos del conflicto en secundaria y en especial los recientes acontecimientos en la ocupación del liceo 70 del Cerro nos enfrentan a la triste certeza de un creciente acercamiento a esta realidad de no confrontación cuando ante un grupo de trabajadores en lucha por objetivos innegablemente justos y mínimos, no estuvimos, ni estuvieron allí ninguna de las grandes organizaciones estudiantiles y sindicales de nuestro movimiento popular.
Salvo excepciones, el 100 por ciento de los jóvenes estudiantes actuales conocemos la historia del movimiento estudiantil y sindical uruguayo por haberla leído o escuchado del relato vivencial de nuestros mayores, y todos coinciden en la descripción de un movimiento popular vigoroso y solidario, contestatario pero con un programa de vanguardia que privilegiaba las luchas de confrontación con el orden de injusticia social establecido.
Ese programa y esas luchas tenían a trabajadores y estudiantes como protagonistas solidariamente unidos.
Por otra parte, sabemos a ciencia cierta que ni siquiera la dictadura tomó tan rápidamente la decisión de desalojar a los trabajadores cuando ocupaban sus lugares de trabajo como medida de lucha por sus reivindicaciones, como lo han hecho los supuestos gobiernos “progresistas”.
Dos de las poquísimas y por lo tanto, de las más valiosas armas de nuestro pueblo, están en cuestión en este conflicto y estos hechos, LA LUCHA DECIDIDA POR LAS CUESTIONES NECESARIAS Y LA SOLIDARIDAD POPULAR Y SOCIAL PARA QUE ESAS LUCHAS ALCANCEN SUS OBJETIVOS.
¿Será con el objetivo de destruir esas herramientas que los aparatos represivos se lanzan tan fácilmente en contra del pueblo?
Es tiempo de que nuestro glorioso movimiento estudiantil retome el camino de la lucha y la confrontación donde y cuando sea necesario, en el marco de una profunda alianza con los trabajadores y el pueblo todo.
No podemos permanecer inmóviles cuando lo que se juega es la capacidad de pensar y proponer alternativas por parte del pueblo.
No podemos permitir gratuitamente que se imponga la represión y el aislamiento de las luchas populares.
Por el contrario, debemos ser los principales impulsores de la organización, la solidaridad y la lucha social por tirar abajo la injusticia social y la explotación del hombre por el hombre.
Repudiamos la represión en contra de todos aquellos que se dispongan a luchar por sus reivindicaciones y de todos aquellos que, pertenezcan o no al grupo de interés, se dispongan a ofrecer su solidaridad militante y combativa en favor de los que luchan.
¡¡Viva la lucha de los trabajadores, estudiantes y familiares de la enseñanza!! 
¡¡Viva la organización y la lucha popular!! 
¡¡Viva la solidaridad de clase con los que luchan!! 
¡¡Basta de represión y criminalización de la lucha, la protesta y la juventud!!


2/4/12
 

Asociación de Estudiantes de Agronomía ASCEEP FEUU