martes, 17 de diciembre de 2013

Una tesis escalofriante: la invasión transgénica y el deterioro de la salud


Luis E. Sabini Fernández
Nancy L. Swanson, de la Armada de EE.UU., al jubilarse inició una investigación. Difícil imaginar mejor aplicación de su tiempo y su capacidad. Abordando una cuestión tan escabrosa como trascendente: el deterioro de la salud humana.
A Swanson le preocupaba la incorporación de alimentos transgénicos a la dieta humana llevada a cabo de modo tan desproblematizado, como si se tratara de una modificación de detalle o de orden administrativo. Es decir, tuvo la misma reacción que tuvimos muchos que tomamos contacto con la cuestión y rechazamos su secreteo y la nonchalance con que las empresas y los organismos públicos avanzaron con “la novedad”
La cuestión brotó al combinar la proliferación de enfermedades (nuevas o “renovadas”), y cierta insatisfacción ante los métodos asumidos por las autoridades públicas estadounidenses para habilitar el ingreso de los alimentos transgénicos a la dieta humana (1)
Swanson no podía comparar simultáneamente (nadie puede) dietas transgénicas y dietas convencionales porque “el trabajo” de lobbying de los emporios de la ingeniería genética se negaron de manera radical al etiquetado de alimentos transgénicos y no hubo instancia pública ni resistencia social que los venciera, con lo cual se perdió históricamente toda posibilidad de rastreo de los posibles efectos que tales alimentos podían provocar (o no) en la especie humana en particular y en los organismos vivos en general y se perdió así la posibilidad de comparar grupos humanos que ingirieran alimentos transgénicos con grupos que no lo hicieran
Desde mediados de los ’90 en que “entran al mercado tales alimentos” no existió un solo organismo regulador que les torciera el brazo en EE.UU. y la situación en el resto del mundo no es mucho más auspiciosa: hay estados que han prohibido su producción, pero no su consumo, como Francia y Alemania; hay estados que han prohibido los transgénicos en general, pero coexisten con ellos, violando sus propias leyes, como Venezuela; los hay, como Zambia y Zimbabwe, que bajo la presión de organismos de la ONU, como el PMA, los han aceptado a regañadientes  para consumo –a causa de hambrunas devastadoras que estaban sufriendo− pero no para producción propia; en otros que los han prohibido no resulta fácil verificar su alcance…
En Brasil, por ejemplo, hubo una resistencia inicial contra los transgénicos, tanto desde algún sector político como gremial, el  ??? MST ???, que generó enormes tensiones que los fazendeiros, interesados en la rentabilidad, supieron aplicar muy bien, desmoronando esa resistencia. Hay estados, como Argentina y Uruguay, donde no existe prohibición alguna, y más bien al contrario, aunque la propaganda oficial uruguaya todavía siga invocando  “Uruguay país natural”, como un aporte más a la esquizofrenia política del gobierno del Fraude Amplio
El único estado del que conozco una negativa total y absoluta a la producción y al consumo de alimentos transgénicos, tanto vegetales como animales, es Noruega.
Pero volvamos a EE.UU. Queriendo conocer si había habido o no deterioro de la calidad alimentaria Swanson no podía, por lo que acabamos de decir,  comparar en términos contemporáneos y le quedó únicamente el recurso de comparar en términos cronológicos, momentos en este caso de la historia reciente de EE.UU.
Para lo cual tomó una serie de datos (2) Por ejemplo, registró exhaustivamente los alimentos transgénicos aprobados por la FDA (por su sigla en inglés, la Dirección Federal de Alimentos y Medicamentos). Vio que eran muchísimos para forraje o comida para animales, pero también unos cuantos para consumo humano: alfalfa, canola, maíz, melón, papaya, ciruelas, papas, radicheta púrpura, arroz, soja, remolacha, tomate, trigo…
Observe el lector que entre los “eventos transgénicos” figura el trigo. ¡Menuda cuestión!

Avatares de la ingeniería genética rebautizada biotecnología

Cuando los laboratorios de ingeniería genética iniciaron la aplicación de su técnica, se dieron cuenta que había vegetales con una estructura genética mucho más sencilla, que les facilitaba la transgénesis, es decir la inserción en una planta de un gen de otra especie con lo que se buscaba agregarle un rasgo hasta entonces ajeno a la naturaleza de esa planta. Era el caso de la soja y el maíz
Pero, poco a poco fueron acercándose a la transgénesis de plantas más complejas para encarar esa operación. Así, cuando a fines de los ’90, tales laboratorios, con Monsanto a la cabeza (y Syngenta, Bayer, Dow Chemical, Dupont, entre los punteros) prometieron la inminencia de arroces y trigos transgénicos, se elevó un movimiento de protesta de alcance mundial (aunque no bañó las orillas del Plata), de agricultores que les arrancaron a la industria −que ya entonces había abandonado por razones de imagen la ortopédica designación de “ingeniería genética” y adoptado la mucho más glamorosa  (aunque menos precisa) de “biotecnología”− la promesa de no avanzar con la transgénesis de trigo y arroz, considerados los dos alimentos básicos del planeta (3) El relevamiento de Swanson revela que el freno no fue durable.
El listado que acabamos de ver se refiere a vegetales que, aunque con diferencias en los momentos de implantación −la más vieja o "decana" es la soja−, desde mediados de los '90, al momento actual constituyen algo más del 90% del consumo total de alimentos vegetales en EE.UU. (sin temor a equivocarnos, podríamos estimar para Argentina, algo por el estilo). Observe el lector el grado de dependencia en que ha ido entrando EE.UU. (¿y Argentina?) respecto de los alimentos transgénicos.
Swanson establece los términos de la cuestión. Me permito la cita de un párrafo completo de su presentación, que titula: “Los datos muestra correlación entre aumento de enfermedades orgánicas y alimentos transgénicos”
“Los datos sobre prevalencia e incidencia muestran una correlación entre enfermedades orgánicas y el aumento de comida transgénica en la provisión de alimentos, al mismo tiempo que un aumento de aplicaciones de herbicidas basados en glifosato. Cada vez más investigaciones revelan los efectos cancerígenos y de disrupción endócrina del Roundup a dosis más bajas que las autorizadas como residuos hallados en alimentos transgénicos.”
A propósito de esta observación de Swanson, existe una investigación de Colborn, Peterson y Dumanovski (4) que verificaba como uno de los núcleos problemáticos para la pérdida de fertilidad de diversas especies animales (humanos incluidos… ¿y vegetales?) la presencia de disruptores endócrinos (alteradores de hormonas). Sólo que la investigación, resumida en Nuestro futuro robado, ponía el acento en una causa entonces principal (no existían transgénicos); la presencia de plásticos, de termoplásticos, absorbidos involuntaria e inconscientemente por seres vivos. El trabajo de los biólogos estadounidenses, de los ’90, y este otro de Swanson revelan diversos factores causales de disrupción endócrina. Estamos, propiamente, asediados…

Un curioso y penoso paralelismo: venenos rurales y enfermedades

Yendo al análisis emprendido ante el desarrollo de diversas enfermedades, en EE.UU., Swanson ha verificado que la expansión de cánceres de tiroides se ha disparado junto con la implantación de plantas transgénicas “aptas” para el uso de glifosato: extraña coincidencia, a menos que abonemos la teoría probabilística del conocido estadígrafo y matemático Carlos S. Menem que se refiriera a “la casualidad permanente”…
Entre 1977 y 2009 la tasa de cáncer de tiroides, por ejemplo, se ha triplicado, con una incidencia ligeramente mayor entre mujeres.
                            TASA DE CÁNCER DE TIROIDES
abrir los vinculos para ver los gráficos
línea roja: glifosato aplicado a soja y maíz / línea verde: porcentaje de soja y maíz transgénicos / línea amarilla: varones línea azul: mujeres
las barras: hombres y mujeres (obviamente, la semisuma de las líneas anteriores)
El gráfico vertical de la derecha señala el porcentaje de maíz y soja transgénicos plantados.   Y que el glifosato aplicado es del orden de las mil toneladas.
Los de la izquierda, “incidencia por cien mil”
Respecto de los cánceres de hígado y vesícula, en cambio, el aumento es de un orden similar, pero la incidencia en varones es francamente mayor (5)
Veamos el gráfico de "ataque agudo de riñón”: de casi 5000 en 1996 han pasado a unos 22000 en 2009. Swanson nos muestra la llamativa coincidencia en el trazado de la gráfica de la enfermedad y la del uso del glifosato.
CANTIDAD DE HOSPITALIZACIONES POR ATAQUES RENALES AGUDOS
 (superpuesto con glifosato aplicado a soja y maíz transgénico por mil ton.)
Los valores verticales a la izquierda son el número de hospitalizados en el rubro del título / Los valores verticales a la derecha es el glifosato aplicado a soja y maíz transgénicos
En obesidad,  la población ha seguido tendencias claras al aumento entre 1995 y 2009, casi duplicada.
Hipertensión y nefritis, para el mismo período (1995-2009) casi se han cuadruplicado.
Abordemos el caso del autismo, valiéndonos de uno de los gráficos presentados por Swanson. En las décadas del '60 o '70 no llegaba al 1 por diez mil, y sigue con esa frecuencia en la del '80 y hasta entrados los '90. En 1995 tiene un salto escalofriante al 2 por mil (se multiplicó por 20)... y en 2010 había llegado al 11 por mil (se había multiplicado por 110). Swanson presenta varios gráficos; nosotros transcribimos el de los enfermos en el tramo etario de 6 a 21 años.
AUTISMO Y GLIFOSATO APLICADO A SOJA Y MAÍZ TRANSGÉNICOS
La columna de la izquierda nos da el número de enfermos de autismo y la de la derecha, la cantidad de glifosato aplicado a maíz y soja transgénicos por cada mil toneladas. Las barras señalan la cantidad (anual) de casos de autismo y la línea roja el monto de glifosato usado.
La diabetes se ha extendido entre 1980 y 2009 de unos 500 000 casos nuevos anuales a casi 1 800 000, es decir, otra vez, casi cuadruplicado.
La estadística total, de diabéticos nuevos y crónicos, entre 1980 y 2010, implica el pasaje de 5 millones a bastante más de 20 millones de afectados.
La fertilización asistida también se ha cuadruplicado entre 1999 y 2008. Pero este caso se hace más patético si pensamos en el cortísimo período estudiado, para tal aumento: si en apenas 9 años hay que cuadruplicar la atención, esto está expresando clarísimamente una pérdida de fecundidad natural.
El registro que presenta Swanson se entrelaza y corrobora la investigación  ya mencionada de mediados de los ’90, de Colborn, Peterson Myers y Dumanovski, quienes relevaron preocupantes pérdidas de fertilidad y fallos de la sexualidad (6) en muchísimas especies de la fauna de EE.UU. (incluida la especie humana).
Swanson nos informa que la enfermedad de Alzheimer ha pasado entre 1990 y 2010 del puesto trigésimo segundo al noveno en cuanto a la cantidad de muertos. Como se aprecia en el gráfico, la correlación entre la gráfica de la enfermedad y la del vuelco a soja y maíz transgénicos irrigados con glifosato es, muy significativa. Prácticamente se ha más que decuplicado entre la década del '80 y 2010. Y particularmente, la muerte por Alzheimer: de 2 por cien mil a entre 25 y 30 por cien mil. Se ha multiplicado por 15 en menos de 30 años…
Repare el lector en el ritmo vertiginoso de agravamiento. No hablamos de un 10%, un 30% de aumento; estamos hablando en casi todos los casos de aumentos de  300% o 1000%...
                        MUERTES POR ALZHEIMER
La columna de la izquierda nos da las muertes por cien mil habitantes y la de la derecha el glifosato aplicado a soja y maíz transgénicos por cada mil toneladas.
Las barras dan la cantidad de muertos por cada cien mil habitantes; la línea azul señala la cantidad de glifosato aplicado y la roja el porcentaje de soja y maíz transgénicos en los cultivos.
Como se ve, el aumento del uso de agrotóxicos es imparable y con enormes avances por unidad de tiempo. Obsérvese la coincidencia temporal entre el uso de agrotóxicos y los decesos.
Aumentos de muertes con una intensificación feroz, como si se tratara de una epidemia, solo que en estas enfermedades no existe contagio, multiplicando casos en tan escasos períodos… lo vemos en muchas enfermedades. Por ejemplo, con Parkinson y demencia senil.
La investigadora ha encontrado significativas ligazones: por ejemplo, la curva de varios trastornos intestinales sigue exactamente el mismo recorrido, la  misma gráfica que la expansión del maíz Bt. En este caso, en apenas 20 años  −de 1990 a 2010− los trastornos se han quintuplicado.
La artritis reumatoidea ha tenido un franco aumento, pero no con tanta intensidad como las enfermedades que hemos reseñado: en casi veinte años, de 1991 a 2009, se ha duplicado.

¿Es el uso de agrotóxicos o transgénicos causa para el aumento de estas enfermedades o son meras simultaneidades?

Las gráficas correspondientes inclinan a pensar que tiene que haber una relación muy fuerte entre los fenómenos graficados. Que es por cierto, la conclusión de Nancy Swanson, aunque la mera simultaneidad de los hechos registrados no implique correlación necesaria alguna.
Una cuestión ardua se plantea a la vista de las asociaciones descriptas por Swanson y por los gráficos con que ilustra esa descripción de la realidad que encara: ¿qué es lo que liga o establece relaciones causales entre los daños por envenenamientos y los avances arrolladores de tantas enfermedades?

Un elemento legitima fuertemente la correlación: son los estudios médicos (existentes aunque escasos) de quienes se han atrevido a diagnosticar el origen de las enfermedades reseñadas en diversos pacientes expuestos más o menos directamente al contacto con los cultivos transgénicos (7)

Pese a la prescindencia de los médicos en general, los hay que se atreven a hablar claro y rastrean el origen de muchas enfermedades ante el uso de diversos contaminantes
Este tipo de “comprobación” es insuficiente para el alcance que procura atender Swanson; la población en general y no los directamente afectados.
La autora se vale de los Coeficientes de Correlación de Pearson, con los que los cuadros y gráficos compuestos (algunos de los cuales hemos transcripto) presentan en general una altísima correlación, lo cual permite asegurar también por esta otra vía las ligazones establecidas.

Los OGMs son parte de un problema: no toda ni parte de la solución

Vimos como Swanson ha recorrido (nosotros lo hemos hecho sumariamente) una verdadera lista de muertes prematuras, de enfermedades altísimamente correlacionados con alimentos transgénicos.

Del genetismo “crudo” al epigenetismo

Swanson hace en su trabajo, con reiteradas citas de apoyo, un reconocimiento extraordinario a Arpad Pusztai, quien fue el investigador detonante de toda la polémica sobre la aceptación o el rechazo de los alimentos transgénicos. Interrogado a mediados del último quinquenio del s. XX por el periodismo televisivo escocés (aunque húngaro de origen, vivía e investigaba en Escocia) sobre si él comería las papas transgénicas que estaba manipulando contestó con un cortés “no” que se convirtió en ensordecedor en todo el planeta en ese fin de siglo y le significó el despido inmediato del Rowett Institute y la instalación de dos tribunales de colegas para examinar su solvencia intelectual por un lado y su honorabilidad por otro. La expulsión del mundo académico fue brutal.
Las precauciones de Pusztai sonaban a herejías y provocaciones en un momento en que la ingeniería genética había calzado sus botas de siete leguas con el ”Dogma Central de la Biología” establecido por los descubridores de la doble hélice del ADN, Francis Crick y James Watson, “explicación” que simplificaba “maravillosamente” los conocimientos o “conocimientos” de la herencia, por ejemplo.
Pusztai, con su postura (llevaba 36 años investigando en los laboratorios del Rowett Institute y en 1998 se lo consideraba autoridad máxima mundial en el rubro de lectinas, un tipo particular de proteínas) resultó un extraordinario “adelantado” porque planteó la insuficiencia, la desconfianza, ante la idea de traslado seguro y eficiente del rasgo desde el ADN a las proteínas pasando por el ARN.
Dijo entonces: “El cuerpo va a recibir una sustancia genéticamente modificada  que ingresa a su sistema digestivo como extraña (a causa del ADN mutado).” (cit. p. Swanson) Comentando su propia investigación Pusztai había puntualizado: “¡No existe nada que se parezca a una selectividad absoluta! El mismo proceso de modificación genética provoca mutaciones desconocidas e incontrolables en la planta” (ibíd.) Observe el lector ahora, en 2013, que todas sus observaciones encajan como el guante a la mano con el epigenetismo, que precisamente cuestiona y en realidad superó definitivamente al “Dogma Central”, con su inexorabilidad y certeza en las modificaciones genéticas y en los episodios vitales, en general.
La concepción epistemológica de Arpad Pusztai se revaloriza así, ¡y cómo!, con el tiempo

Transgénicos (como los plásticos) operan como enormes esterilizadores planetarios

¿Juegos de aprendiz de brujo?, generando consecuencias impensadas?, o por el contrario, ¿planes de achicamiento poblacional, arteramente programados?
Si uno repara en la forma en que los alimentos transgénicos se han colado en nuestras vidas, tanto en las sociedades en que vivimos como en nuestros comportamientos cotidianos, en que se ha hecho tan pero tan difícil decidir si uno quiere o no comer transgénicos, tenemos que llegar a la segunda hipótesis. No puede haber habido tanto descuido con groserías conceptuales como el concepto de “sustancialmente equivalentes”.
Es demasiado penoso considerar que ese nivel argumental expresa una calidad intelectual espontánea, verdadera, que apenas entonaría con el nivel intelectual del menemato de la Argentina de los ‘90, con su sarta impúdica de ignorancias y falsedades.

La decisión de las autoridades alimentarias y los laboratorios correspondientes de enchufar los transgénicos contó con la insuficiente resistencia a todo etiquetado de los que desconfiábamos y resistíamos los alimentos transgénicos sin fuerza social suficiente, o si se quiere, porque los operadores de la industria “biotecnológica” contaron con la aquiescencia de la mayoría de la población para colocar sus productos “como si tal cosa”
Otro prueba, indirecta, es la “literatura” de la información al lector que religiosamente figura en todo alimento envasado, dándonos una impresión de responsabilidad empresaria digna de mejor causa y que es apenas el relato de nuestra presunta sapiencia alimentaria… El refresco que viene provisto de JMAF; jarabe modificado de alta fructosa… lo de modificado alude a modificación transgénica. Pero está dicho con un recato... El frasquito de tentadora mermelada patagónica reza: “Endulzado con AM”; pocos lectores pueden inteligir que se trata de almidón transgénico.
Este lastimoso nivel de “información” y conceptualización se cuela en muchas partes: ¿cómo explicar que en el artículo 3 de la actual Ley de Semillas que se está aprobando en el Legislativo venezolano, año 2013, se prohíba taxativamente semillas transgénicas  y en el mismo texto se explicite que el Instituto Nacional de Semillas de Venezuela puede expedir “Certificados de Inocuidad Biológica” para “organismos genéticamente modificados”? (8)
¿Cómo pueden alegar que la ley de semillas no admite transgénicos sobre la base de tan penoso juego de palabras, un escamoteo de vocabulario que da vergüenza ajena?  Imaginamos la sonrisa indulgente de un Grobocopatel…
La investigación de Swanson, como los diversos trabajos que cuestionan severamente el curso actual, “espontáneo”, oficial, de los acontecimientos, no ha despertado el lógico escándalo que en sociedades con menos control ideológico, habría levantado. Vivimos por lo visto, momentos de enorme postración psíquica y política.
La que nos permite convivir con la pobreza –la general y sistémica, pero también la particular con la que tropezamos en cualquier vereda, en cualquier estación de subte−, la que nos permite “seguir la vida cotidiana como si nada pasara” aun enterados que la presidencia de EE.UU. está emitiendo drones mes a mes, semana a semana, condenando a muerte a presuntos terroristas (a veces con sus cónyuges o hijos o vecinos)
La que nos permite convivir con el envenenamiento cotidiano; desde el automovilismo estandarizado hasta el de la imagen cotidiana y machacona de comida tóxica (pero seductoramente envuelta), con la propaganda para que comamos papilla con glutamato monosódico, que nuestros niños (los pobres, sobre todo) consuman esas golosinas en sobres plásticos cerrados que se rompen con los dientes mientras se ingieren algunas partículas no precisamente saludables…

La corrupción rampante

La parte final de artículo de Swanson repasa el estado sanitario actual de EE.UU. (actual en este caso es nuestro presente; abril 2013) y revela que las estadísticas nos daban un 12,8 % de enfermedades infantiles en 1994, el momento en que se inunda el mercado con alimentos transgénicos, y que en 2006 ese porcentaje se ha más que duplicado, 26,6 % (asma, obesidad, problemas de comportamiento y aprendizaje). Guarismos sin precedentes  −afirma Swanson− en la historia de EE.UU.
Su conclusión es que las decisiones públicas, de la FDA “se han basado en consideraciones políticas, no científicas”.
Y que eso se expresó en el conocido mecanismo de “las puertas giratorias” (9)
Esta discrecionalidad en el ejercicio del poder, en este caso aureolado por lo tecno científico hace sus avances valido de un imaginario social que lo exonera de responsabilidad.


El presupuesto legitimador del mundo académico

Existe, sobre todo en el mundo académico, la idea, más bien el preconcepto,  de que toda técnica es buena. No se lo formula así, puesto que es “políticamente incorrecto”. Se dice más bien: la técnica es neutra y depende del uso que uno haga de ella, si sirve o no, como el bisturí usado para salvar vidas o para arrebatarla. O la energía nuclear, tan bienvenida como energía y tan infausta como explosivo…
A los investigadores en general, tanto científicos como tecnólogos, se les escapa, no pueden admitir que se puedan crear técnicas nocivas o negativas… (siempre será su uso, en todo caso, lo negativo).
Lo que obvian estos académicos es mirar realmente de donde provienen tantas innovaciones técnicas. Las fuerzas motrices.
Muchísimas son del universo militar (el Pentágono es una verdadera fábrica de creaciones tecnológicas, y muchos de sus aportes –para complejizarlo todo− han sido muy bien incorporados a la sociedad y a la vida civil, por ejemplo todo lo que tiene que ver con el cuidado de ojos, con la cronobiología, y tantos otros rubros).
Muchísimas, del mundo empresario, también a menudo muy bien recibidas, aunque hayan sido concebidas para atender a su proveedor, el capital inversor, no a la población…
Tenemos desarrollos útiles desde instituciones de muy diverso tipo; desde centros de investigación que reputamos de calidad hasta otros que no estimamos útiles sino más bien nocivos. Pero eso no quiere decir que todos los desarrollos tecnológicos se legitimen por su mera existencia.
El quid de los tecnodesarrollos es que no suelen tener retroceso.  Es arduo reintroducirse en la ignorancia. Y si lo que se descubre no conforma (incluso a nadie), se le buscará aplicaciones para rescatarlos siquiera en un punto.
Uno bien podría preguntarse si el cigarrillo fue un avance. Por cierto que el tabaco ganó comodidad en la población, pero parecería que toda la técnica de embolsar pequeñas cantidades de tabaco en papel alquitranado no ha sido particularmente sensato… lo mismo se han planteado algunas autoridades hospitalarias (suecas) sobre el envasado de sangre en plástico (abandonando los trabajosos, pero absolutamente seguros e inertes recipientes de vidrio).

Más en general, podríamos decir que hemos diseñado espantosos sistemas de destino “final” de desechos. Y que su acumulación, su patogenicidad y su contaminación creciente y expansiva, nos traerá problemas que hoy apenas si podemos vislumbrar…
He aquí tres ejemplos de tecnologías nefastas, y todas ellas de enorme implantación social. Y consideramos, por lo que hemos descrito sumariamente, que los transgénicos adolecen del mismo defecto
El trabajo de Nancy Swanson nos pone una vez más ante una gran estafa, en rigor una gran jugada imperial usando “los alimentos como armas de destrucción masiva” (Paul Nicholson)
–aspecto clave que Swanson no aborda−. Nos recuerda, sí,  la existencia de controles más presuntos que reales, y nos deja ante una pregunta que entendemos imperioso responder: ¿hay una política atrás de esta comida, masiva, barata y chatarra, para cuerpos cada vez más dependientes?

notas
1 -En términos estrictamente lógicos, igual reparo se podría haber hecho al ingreso de medicamentos transgénicos a los cuerpos humanos, un par de décadas antes, pero la diferencia de los volúmenes en juego, de la cantidad de usuarios y de su masividad, permitirían distinguir las situaciones…
2- “Genetically Modified Organisms and the deterioration of health in the US”, Seattle Examiner, 24/4/2013, en varias entregas
3 - Algo similar había acaecido cuando en el cambio de siglo los laboratorios exhibieron muy orondos sus logros de técnicas de paralización de crecimiento vegetal y de rehabilitación de dicha actividad mediante dispositivos químicos; las técnicas GURT (Genetic use restriction technology, Tecnología para restricciones genéticas) mediante las cuales las plantas pueden dejar de ser fértiles y llegar a cometer “suicidio”, generando semillas –valga la contradicción en sus términos−  estériles. Lo que para la industria laboratoril que había desembarcado en el mundo agrícola eran proezas tecnológicas, fue recibido por campesinos en general y población rural dedicada a vivir de y con la naturaleza, como un verdadero atentado y la reacción fue de tal envergadura (en Europa, en los mismos EE.UU., en Asia; otra vez nada de eso prácticamente circuló en nuestra región platense), que la reacción logró arrancarle a empresas como Monsanto “el compromiso” de no llevar al mercado las técnicas GURT, incluyendo la bautizada semilla Terminator, que engendra, precisamente, una única vez
4 - Our Stolen Future, Theo Colborn, John Peterson Myers y Dianne Dumanovski, 1996. La traducción al castellano, Nuestro futuro robado, EcoEspaña, Madrid, 2001,  nada dice de la edición original… à la española… Por lo demás, curiosamente, la edición madrileña jamás ha llegado a Argentina
5- Remitimos al lector al original, en inglés, “Genetically Modified Organisms… que ya citamos en n. 2.
6  -Observe el lector que estos investigadores no andan explorando “nuevas sexualidades” ni flexibilización de las condiciones sexuales o de género sino que derechamente mencionan falsos embarazos, el rol de gaviotas machos asumidos por gaviotas hembras, la imposibilidad de apareamiento de cocodrilos, la disminución de esperma en varias especies como alteraciones de la sexualidad, es decir fenómenos biológicos
7- Los alimentos transgénicos han tenido hasta ahora dos atributos principales (en sus primeros 15 o 20 años): se ha hecho la transgénesis Bt para incorporar un veneno, un nematicida a plantas, y se ha hecho la RR para permitir el uso “generoso” de un herbicida. Los “fundamentos epistemológicos” han sido que un veneno nematicida sólo ataca gusanos y que un herbicida sólo mata hierbas… Algunos sospechamos de tan severas fronteras dentro de la vida. Sospechamos que se nos hace partícipes ignaros e involuntarios de un cierto envenenamiento difuso. Que Swanson con su investigación está sacando, una vez más, a luz…
8-  Marcos Piña, “Ley Monsanto” genera controversias en Asamblea Nacional de Venezuela”,

9-  Se la llama así, “revolving doors”, las “movidas” mediante las cuales, las empresas incorporan en su plantel supremo  connotados “hombres públicos” que han ejercido diversas fiscalías o puestos en comisiones claves, y a la vez, el estado incorpora como miembros conspicuos de sus consejos de control y de supervisión a directores o gerentes supremos de empresas que son teóricamente fiscalizadas por el estado. Estos nombramientos, y hasta los mismos individuos suelen ir de un lado a otro más de una vez y sustituyen toda objetividad y distancia por padrinazgo y discrecionalidad en la toma de decisiones.

martes, 10 de diciembre de 2013

SOBRE LA “FORMA SUPERIOR DE LUCHA”


Raúl Zibechi

Cuando la vida social y política se enfrenta a encrucijadas de caminos, se multiplican los debates, se suceden foros, encuentros y reuniones que buscan dilucidar hacia dónde conducir los movimientos. Colombia está viviendo un periodo de este tipo, donde se abren infinidad de espacios propicios para el intercambio, la escucha y el aprendizaje.
La pasada semana se realizó un encuentro sobre la unidad de la izquierda convocado por los periódicos Le Monde Diplomatique y Desdeabajo, otro que fue organizado por la Universidad de Bogotá para debatir las resistencias sociales en América Latina en relación con el proceso de paz, y además se realizó una gran marcha contra la violencia hacia las mujeres. Escenarios bien distintos, por cierto, por los que transitaron desde mujeres y feministas hasta académicos, dirigentes políticos y un buen puñado de jóvenes.
En uno de los encuentros el economista Héctor-León Moncayo mencionó la "ácida ironía" que vive la izquierda colombiana: "En los 70 a los que impulsábamos la lucha de calles nos decían que había una forma superior de lucha a la que nos debíamos incorporar, en referencia a la lucha armada. Ahora nos dicen, y esa es la ironía, que la forma superior de lucha son las elecciones". Ciertamente, el eje de los debates actuales gira en torno de candidatos, siglas, alianzas y programas para atraer la voluntad popular hacia las urnas.
Argumentos similares hemos escuchado en otros países. Por ejemplo en Argentina, donde se viene debatiendo la necesidad de "hacer política", insinuando que el trabajo territorial de base es insuficiente para cambiar el mundo porque es demasiado local y se debe participar en elecciones para potenciar ese trabajo de base. Esto lo dicen, por cierto, quienes no abandonaron las bases sino que encuentran enormes dificultades para sostener esos espacios.
Sobre el tema de las formas "superiores" o más avanzadas de lucha, sería oportuno mencionar cuatro aspectos.
El primero es que sostener que existen formas "superiores", como sostuvimos en la década de 1960 y 1970, es tanto como afirmar que otras son "inferiores", lo que tiene dos consecuencias que no son positivas. Por un lado, quienes se encuadran en las primeras tienen más autoridad para determinar lo que es correcto y adecuado y lo que no lo es, sencillamente por estar en la esfera "superior". Por otro, tiende a homogeneizar los modos de hacer, lo que suele empobrecer el combate antisistémico.
La diversidad de formas de acción suele tener algunas ventajas. Quizá la más notable es que permite que sectores muy amplios de la sociedad se involucren en movilizaciones aunque no participen en movimientos, algo que suelen hacer sólo los militantes más o menos convencidos y conscientes. En paralelo, los diversos sujetos que integran el campo antisistémico (mujeres, jóvenes, gentes del color de la tierra, entre otros), suelen sentirse cómodos actuando de maneras diferentes a las que lo hacen otros sujetos. Quiero decir que la diversidad de formas de lucha facilita la incorporación de actores con sus propias características distintivas, sin que se sientan forzados a subordinarse a una forma hegemónica de acción.
La segunda cuestión se relaciona con los objetivos a largo plazo. En las décadas de los 60 y 70 quienes optaban por la lucha armada pretendían tomar el aparato estatal y destruir el capitalismo para construir una nueva sociedad. Quienes optaban por las elecciones buscaban modificar el sistema por dentro, gradualmente, y muchas veces tendían a insertarse sin más en el mismo. Sin embargo, esta determinista división entre reforma y revolución no resiste el análisis. Hay organizaciones que apelaron a las armas para ser reconocidas por el Estado y opciones electorales que realmente pretendieron cambiar el mundo.
En tercer lugar, buena parte del debate actual gira en torno de la conveniencia o no de participar en las elecciones. En este punto se registra un doble argumentación: estratégica o de largo plazo, y táctica o sobre lo más adecuado para fortalecer aquí y ahora el campo popular. Ante los límites que plantea la profundización del trabajo territorial urbano, en el que están empeñados desde piqueteros hasta sin techo y los más nuevos colectivos como el Movimiento Passe Livre de Brasil, aparece la tentación de volcarse al terreno electoral para conseguir fuerza adicional. Este argumento no debe subestimarse cuando lo esgrimen militantes comprometidos con su realidad.
En Chile este mismo debate enfrenta a los protagonistas de las grandes protestas estudiantiles. Los secundarios agrupados en la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios y otros muchos colectivos rechazaron la participación electoral, mientras el Movimiento de Pobladores en Lucha y otros colectivos apoyaron candidatos a la presidencia. Más allá de los resultados, la mitad de la población prefirió no ir a las urnas, pero no sería oportuno acusar a quienes tomaron esa opción de falta de conciencia política.
Por último, un nuevo enfoque modifica radicalmente el debate sobre las formas de lucha. No es lo mismo elegir modos de acción para cambiar este mundo, que para construir uno nuevo. En este caso, participar en las instituciones –ya sea a través de las elecciones o de cualquier otro mecanismo– sólo tendría sentido si pudiera servir para neutralizaar una ofensiva de los poderosos destinada a destruir lo que se está construyendo. La opción armada es necesaria para defender ese mundo otro, pero no para construirlo.
Si de hacer un mundo nuevo se trata, los modos de hacer se multiplican, con especial énfasis en la producción y la reproducción de la vida, que suceden tanto en la tierra y la fábrica como en el hogar. Este camino emprendido por muchos movimientos en nuestro continente coloca el debate en un lugar completamente nuevo: la reproducción, antes considerada tarea de mujeres, y los trabajos colectivos, empiezan a tener un lugar relevante y se incorporan al acervo de las formas de lucha.

Dando inicio a la “campaña de los de abajo”


A pocas semanas de finalizar el año 2013 se nos imponen algunas reflexiones que queremos compartir.
Hemos tenido un año de intensa conflictividad  en distintos sectores de la sociedad; la mayoría de ellos por mejoras salariales.
Junto a ello la Asamblea Nacional Permanente se movilizó dos veces en el mismo año, logrando convocar un amplio espectro de organizaciones sociales y personas que participaron de multitudinarias marchas.
A medida que pasa el tiempo, se suceden   erráticas declaraciones  de los políticos gobernantes; también no  podían faltar, el pataleo de la derecha tradicional y  como broche final la aparición del gran salvador  de la obsoleta estructura frentista, el doctor Tabaré  Vázquez.
Se instala así el circo electoral  y ya estamos asistiendo a la primera rueda de presentación de los distintos actores que jugarán en las movedizas arenas de una contienda electoral, que salvo imprevisto será sin sorpresas, aunque se nos presenta como una cruenta campaña.
Pero para el conjunto de la población, esto será un ritual que en nada cambiará la actual   conducción política y económica del país.  A no  complicarse: la escala de valores de esta sociedad será la misma que nos domina y que de manera casi incomprensible logra una sumisión voluntaria por parte de la población.
Es en este contexto que se producen hechos como los ocurridos en el barrio de Santa Catalina que termina con el asesinato de un joven trabajador por parte de la policía. 
Esto se suma  a otros hechos perpetrados contra activistas sociales.  Recordemos los secuestros, amenazas de torturas y procesamientos de varios militantes y el cierre de una radio comunitaria por oponerse a la mega minera  Aratirí, la radio Kandela de Tacuarembó.
El parlamento votó la autorización de la minería de gran  porte, con el voto incluido de la pretendida candidata “alternativa” a Tabaré Vázquez la senadora Constanza Moreira.
Se acelera la operativa de los  distintos  mega proyectos con las transnacionales  y es así que se nos anuncia que a fines de enero del  año que viene, darán comienzo las obras para la construcción de la Re-Gasificadora de Puntas de Sayago.
Este proyecto es  un “regalo” que le brinda el gobierno uruguayo a  la transnacional Aratirí y que tendrá un costo de 2.500  millones de dólares  y que representa  un riesgo monstruoso para toda la población de esa zona de Montevideo, expuesta a eventuales accidentes con buques metaneros.
La  “gran obra” del saqueo más  devastador de nuestros recursos naturales lamentablemente  ya está consumada.  Una política de tierra arrasada es lo que nos dejan, sobre fondo de promesas de “progreso”.
No olvidemos que a la par que estos proyectos  se van consolidando, asistimos al incremento  de la prostitución.  y a cambios socio culturales de los habitantes que viven  en cercanías de los mismos.  Así, gobierne quien gobierne tendremos: soberanía alimentaría comprometida, devastación de nuestro territorio y violencia.
Este es el telón de fondo de la campaña electoral; pero aún quedan algunas voluntades, algunas personas con dignidad y principios para al menos  recuperar la palabra y plantarse frente a la maquinaria de la destrucción.
No sabemos, nadie lo sabe que cosas sucederán  exactamente,  pero sí algo parece evidente, es que a partir de ahora debería dar comienzo “la campaña de los de abajo” 
Algo que anteponga la palabra emancipadora  a la mentira, la recuperación del territorio ante el saqueo.
Bien lejos de los políticos y de la política electoralista deberá situarse esta campaña.
Estamos invitando a nuestros lectores a encarnar en los barrios las  redes  sociales vivas que por otra parte ya existen, solo que deberán expandirse como hongos para que la resistencia tenga alguna chance de frenar el saqueo de las transnacionales.
Luna 05 12 2013

miércoles, 4 de diciembre de 2013

“Nos equivocamos feo”, deberían decirnos algunos de los promotores de un plebiscito ya derrotado



Si preocupante es la ofensiva extractivista multinacional empeñada en saquear nuestros recursos naturales con la anuencia cómplice del elenco co-gobernante (oficialismo y oposición), no lo es menos la metodología empleada desde hace unas semanas por cierta gente declarativamente embanderada con la resistencia al saqueo, que, sin embargo, en los hechos, arrima agua al molino del extractivismo ladrón disfrazado de “progreso”, pese a encendidas proclamas cuestionándolo y llamando a apoyar la realización de un plebiscito de carácter nacional prohibiendo la megaminería a cielo abierto.
Adoptando y multiplicando procedimientos “políticos” que objetivamente ocasionan confusión y división en el creciente entorno social popular que paulatinamente ha venido comprendiendo las gravísimas proyecciones históricas de esta política estatal entreguista, se está impulsando una juntada de firmas cuya intencionalidad no ha sido explicitada públicamente por sus principales promotores, aunque la irrupción de última hora de algunos personajes de la farándula politiquera en plena campaña electoral anticipada, da para sospechar que el asunto es todavía más delicado, escabroso y peligroso de lo que podía suponerse hasta hace poco tiempo.
Veamos:
La cosa no es muy difícil de entender:
1) Hace poco más de un año, la Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra, el Agua y los Bienes Naturales, reunida por primera vez en la ciudad de Tacuarembó, consideró cuidadosamente la propuesta presentada por uno de los colectivos sociales del casi medio centenar que la integran, en el sentido de promover un plebiscito de alcance nacional que propusiera a la ciudadanía una reforma constitucional prohibiendo la megaminería a cielo abierto en todo el territorio.
2) Mediante un debate fraterno, realista y sincero, se consensuó, sin embargo, sin la más mínima fisura, que lo prudente era seguir transitando el camino de la denuncia y la concientización cotidiana por medio de la divulgación de toda la información disponible acerca de los perjuicios de los megaproyectos en curso y otros en ciernes, especialmente a través de multitudinarias marchas nacionales como las cinco ya realizadas en estos dos últimos años y a través de las múltiples movilizaciones locales, barriales o departamentales desarrolladas desde fines del año anterior en el mismo sentido.
Entre otras consideraciones que condujeron a dicho consenso, mereció especial atención la de que no sería nada sencillo llevar adelante la campaña por el posible plebiscito, neutralizando a la vez la extendida y persistente campaña oficial de falsedades ya acumuladas en mucho tiempo y que, por lo tanto, tampoco sería sencillo demoler rápida y fácilmente el mito del “inversionismo” extractivista como solución al drama de la desocupación, que no se ha atenuado con absolutamente ninguna de las aventuras multinacionales ya puestas en práctica escandalosamente, y que sólo han dejado depredación, contaminación y, al contrario de lo pregonado, mayor mano de obra desplazada, especialmente en el medio rural.
En buen romance: el panorama percibido desde la primera asamblea, aun si hubiese habido consenso en cuanto a la voluntad o el deseo de llevar adelante el plebiscito, no permitía alentar ninguna esperanza fundada en cuanto a un resultado victorioso; y, por supuesto, esto representaría el riesgo de terminar “avalando” indirectamente lo mismo que estamos tratando de resistir y frenar a toda costa, en una resistencia que por supuesto nadie en su sano juicio podría creer reductible a una dudosa instancia electoral y nada más.
3) Lo consensuado, obviamente, no implicaba prohibirle a ningún colectivo que igualmente lo entendiera conveniente, promover un plebiscito de carácter nacional; o que el tema no pudiera replantearse y reconsiderarse en ulteriores asambleas de la misma forma abierta, fraterna y ejemplarmente democrática con que se resolvió en setiembre de 2013, se siguió resolviendo en las cinco asambleas siguientes y se seguirá resolviendo en las próximas. La ANP no le cerró las puertas a un posible futuro plebiscito, sencillamente por no ser un partido político de “férrea disciplina”, sino, nada más y nada menos, un amplísimo movimiento social resuelto a transitar el necesario ensayo de una democracia de abajo, sin caudillos, sin grupos “vanguardizantes”, comprometido con la idea de que todo lo que se asuma lo sea a través del consenso y la voluntad de sumar fuerzas en una lucha que ni empieza ni termina en una marcha o una recolección de firmas.
4) Posteriormente, vecinas y vecinos organizados de Tacuarembó, lograron algo inédito que mostró otras posibilidades de resistencia y que demostró las potencialidades subjetivas existentes en zonas del interior del país tradicionalmente consideradas ajenas a la movilización popular: más de 13.000 firmas departamentales declarando a Tacuarembó libre de megaminería a cielo abierto, fueron reunidas en poco tiempo. Y, apenas concluida esa recolección de firmas, el gobierno clausuró la radio comunitaria tacuaremboense que cumplió un papel fundamental en esa campaña, y la Corte Electoral desestimó el valor de dichas firmas.
Simultáneamente, en otros departamentos del interior, se multiplicaron las iniciativas locales en el mismo sentido o muy parecido, como podemos verlo diariamente.
5) Al día de hoy, un núcleo de gente del cual alguna de ella participó en aquella asamblea de Tacuarembó y subsiguientes, se ha hecho responsable de impulsar la recolección de firmas para un plebiscito nacional prohibiendo la megaminería a cielo abierto. Lo hace al margen del ámbito asambleario aunque haya lanzado esta recolección en el curso de la quinta marcha de la ANP en defensa de la tierra, el agua y los bienes naturales, realizada el 18 de octubre último. Lo hace, ostensiblemente, sugiriendo sutilmente que se trata de una iniciativa surgida del amplísimo movimiento social nacido en suelo tacuaremboense, reforzando esa apariencia mediante la sana y bien intencionada colaboración de otra gente efectivamente “simpatizante” de la ANP y su lucha, pero que desconoce cómo se fueron dando los hechos lisos y llanos que aquí se señalan someramente.
6) Por último, corresponde señalar la perla del collar “pro plebiscito” que parece poner las cosas en su sitio y que, obviamente, obliga a salirle al cruce a algo que, más allá de detalles y especulaciones para los más variados gustos, es la confesión rotunda y clara de los contenidos “políticos” de fondo de algo que no tiene nada que ver con el espíritu ni con la metodología de la ANP y de la inmensa mayoría de los colectivos que la integran: la presentación hecha “en sociedad” de quienes promueven el plebiscito, en el palacio legislativo el lunes 2 de diciembre, contó con la presencia “militante” de reconocidas figuras dirigentes pertenecientes al mismo partido político co-responsable activo de la escalada saqueadora en boga, que ante la campaña electoral la posa de “oponente” sin serlo en absoluto, y busca votos más que nada entre los directamente perjudicados por el extractivismo saqueador.
No parece muy probable, pero ante lo que viene ocurriendo, los posibles “incautos” deberían desmarcarse y plegarse a denunciar todo esto como lo que es, objetivamente, más allá de las sanas intenciones de parte de quienes colaboran juntando firmas: un operativo por lo menos irresponsable y demagógico que lleva en sus entrañas, necesariamente, la marca de la derrota del mismo plebiscito que se promueve, pues al enlazárselo, como se lo hace, con el proselitismo electoral deschavado, quedan desnaturalizados los enunciados bajo los cuales se llama a una “consulta popular” flechada de antemano, que no por casualidad nació del oportunismo y la falta de lealtad de algunos que hace un año, en Tacuarembó, simularon plegarse al consenso social democráticamente asumido por la ANP.
Por todo lo dicho, prudencia y calma: no estamos ante una movida contra el saqueo; estamos ante algo que estaría bueno explicaran con sinceridad algunos de sus cogestores, si es que la humildad y la buena fibra virtuales, les permiten explicaciones honestas, tras las que, si fueran consecuentes, deberían decir públicamente y sin remilgos: NOS EQUIVOCAMOS FEO, y listo.

Gabriel –Saracho- Carbajales, Montevideo, 4 de diciembre de 2013.-

miércoles, 27 de noviembre de 2013

La actualidad del anarquismo y su relación con la violencia, el consumismo y la política


Rafael de la Garza Talavera
Al observar el espectro de las ideologías en pugna en el mundo contemporáneo salta a la vista la fuerza que ha venido cobrando el discurso anarquista, sobre todo entre la juventud, lo que explica en parte la satanización que las buenas conciencias y sus altavoces, los medios de comunicación, han llevado a cabo. Sin caer en la apología o en el ninguneo convendría preguntarse: ¿Cuáles son las causas de este fenómeno? ¿Por qué parte de la juventud en el mundo enarbola sus principios y se define como anarquista?
Con la intención de alimentar el debate me gustaría abordar la cuestión a partir de la relación del anarquismo con la violencia, el consumismo y la política. No omito señalar que el anarquismo no es una propuesta homogénea y constante en el espacio y en el tiempo. De hecho, al entrar en materia, lo primero que aparece es una diversidad tanto en los siglos XIX y XX como en el actual. Además, el anarquismo representa una ideología ajena al nacionalismo y por lo tanto plenamente internacionalista desde sus inicios. Sin embargo, un análisis más cuidadoso revela ciertos elementos comunes que articulan el discurso y las propuestas a lo largo de sus dos siglos de existencia en el universo de las ideologías.
La relación del anarquismo con la violencia parece ser el aspecto más polémico, que ha sido utilizado desde el siglo XIX para descalificarlo, tanto por los conservadores como por los liberales. Es un lugar común asociar de manera automática al anarquismo con la violencia irracional, primitiva, la ausencia de un orden político. El girondino Brissot en 1793 definía los rasgos de la anarquía como: “Leyes que no se cumplen, autoridades ignoradas, y carentes de fuerza, delitos impunes, ataques a la propiedad, violación de la seguridad del individuo, corrupción de la moralidad del pueblo, ausencia de constitución, de gobierno, de justicia: he aquí los rasgos de la anarquía”. Dadas las circunstancias, al leer la cita cuesta trabajo no asociarla más bien con el estado liberal contemporáneo y no tanto con el anarquismo. Como afirmé en otro lado, la matriz de la violencia social reside en el orden capitalista y en las labores de control social del estado para imponer el robo y la depredación. Dentro de la tradición anarquista -que no niega la relativa aceptación de la violencia como recurso revolucionario- nos encontramos con el pensamiento de personajes como Tolstoi, Thoreau o incluso Gandhi, que si bien no se definieron como anarquistas, coinciden claramente con buena parte de sus principios y valores. Más aún, parte de la crítica que hacen los anarquistas del siglo XIX a Marx y su idea de la dictadura del proletariado estriba precisamente en la violencia instrumental, en la naturalización de la coerción como forma de liberar a la sociedad de la desigualdad. En este orden de ideas, la crítica a la violencia matriz del capitalismo explica en parte el fortalecimiento del anarquismo como ideología contemporánea.
Al mismo tiempo, la idea de llevar una vida sencilla, orientada a satisfacer las necesidades básicas que posibiliten una vida creativa orientada por el ser y no por el tener, representa otro de los elementos atractivos para el mundo de hoy, ahogado por el consumismo enajenante, que favorece la acumulación de capital a costa de la salud humana y el saqueo de los recursos naturales. Al respecto, Proudhon distingue entre pauperismo y pobreza, en donde el primero es la típica condición de indigencia mientras que en la segunda el ser humano obtiene con su trabajo lo necesario para satisfacer sus necesidades. La vida de lujos y abundancia material está lejos de ser una meta para el anarquismo ya que sería un obstáculo evidente para acercarnos a una vida plena, digna del espíritu de la humanidad. Sin caer en el ascetismo, la pobreza resulta ser más una virtud que un defecto, que abre la posibilidad de ser libre de necesidades impuestas por el mercado. El rechazo a la indigencia no se materializa en la sed de riquezas y lujos, sino en la búsqueda de una vida plena y basada en el trabajo libre. El rechazo al lucro por parte del anarquismo expresa claramente esta idea y resulta a todas luces muy atractiva para una juventud empobrecida, que en lugar de sufrir por ello encuentra un motivo para afirmarse en su condición de excluido para enfrentar el poder.
Pero donde me parece que reside buena parte del atractivo del anarquismo para los jóvenes es en la ineficacia de las instituciones liberales, en particular de los partidos políticos y de la democracia liberal, para resolver los problemas que enfrentamos en la actualidad. Al definirse como apolítico e incluso como antipolítico, el anarquismo se aparta de las discusiones inherentes a la democracia electoral, oponiéndose sobre todo a la tiranía de las mayorías, recurso mistificador de la dominación de unos pocos sobre los muchos. Este aspecto ha provocado la mayor parte de las críticas al anarquismo, tanto de la derecha como de la izquierda liberal, incluyendo a la socialdemocracia y al comunismo. Empero, en realidad esta postura se refiere más bien a la política institucional, liberal y republicana, que mas que acabar con la desigualdad la reproduce, que mas que impulsar la libertad, se la concede sólo a los poderosos. La crítica al poder político se funda en la certeza de que no es posible desbancar el sistema político actual a través de la política institucional. Sólo por medio de la acción directa, en la que los individuos actúan sin necesidad de ser encuadrados en una organización vertical y dirigida por una autoridad, el anarquismo encuentra las posibilidades de construir una sociedad libre. La lucha permanente, en cualquier lugar y en cualquier situación, representa sin duda el eje fundamental del anarquismo. La soberanía de la persona se sitúa en el centro de todo su discurso, lo que en mi opinión caracteriza a la razón de ser de la política, o mejor dicho, de la contrapolítica.
Por todo lo anterior, y como ha venido sucediendo a lo largo de dos siglos, el anarquismo va y viene pero no desaparece. Está siempre presente en la búsqueda de una humanidad libre y dinámica, tal vez hoy más que nunca. 
Blog del autor: Colectivo La Digna Voz

martes, 26 de noviembre de 2013

Carta de Agradecimientos [de los Trabajadores Serbios en Lucha].



Despúes de más de cinco meses pacientemente esperando que nuestro problema aquí en Uruguay se resolviera de una forma pacífica y civil en colaboración con nuestra embajada en Buenos Aires y con una abogada aquí en Uruguay, viendo que todo va muy lento y que la solución a nuestro problema por las instituciones compententes no avanza como lo esperado nos encontramos que estamos en una especie de trampa y decidimos ir a una huelga de hambre en Montevideo.
Con la cooperación de nuestra abogada Alba Berreta y la ayuda del sindicato Iniciativa Anarcosindicalista de Serbia y Hector miembro de ASI aquí en Uruguay empezamos una huelga de hambre sin saber qué nos esperaba.
Encontramos un gran generoso apoyo de las personas, organizaciones y algunos sindicatos a los que estamos agradecidos de corazón por esta oportunidad y queremos agradecer a todos los que nos han ayudado en este periodo de lucha por nuestros derechos como humanos y como trabajadores.
Un gran agracedimiento a nuestra embajada en Buenos Aires, a Iniciativa Anarcosindicalista de Serbia, ADES Montevideo, la Solidaria, AFCASMU, ADEOM y Fenapes que nos cedieron un sitio donde vivir.

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viernes, 8 de noviembre de 2013

Rebelión en la periferia … Santa Catalina


Luna 05 11 2013

Casi en el mismo día en que 7 activistas sociales habían sido procesados por la justicia, acusados de haber instigado a una “asonada” contra el desplazamiento de la Jueza Motta en febrero último, se levantaron barricadas de fuego en un barrio pobre de Montevideo, Santa Catalina.
El hecho, un hecho que se repite últimamente: el gatillo fácil, la tolerancia cero, el odio al pobre, al joven, la locura de la seguridad …. y tantas cosas más. Un joven trabajador de 19 años fue asesinado por balas policiales, por sospechoso de haber participado en una rapiña.
La indignación no tardó mucho en expresarse, entonces el barrio de Santa Catalina ardió toda la noche y sus calles fueron cortadas; el barrio en definitiva bajo control de sus propios habitantes. La prensa se alborotó, se corrieron muchos rumores y como siempre largaron las letales semillitas de la maldad; como que habían gente de otros lados, que se mezclaba el tema político, y por supuesto lo primero que dijeron es que estos hechos se producían casi con seguridad en respuesta a los 7 activistas procesados ese mismo día.
A medida que pasaban las horas todo se iba aclarando, los vecinos hablan, los jóvenes se plantan en la barricadas. ¿Qué pasa con el gobierno, qué con los políticos? El pánico se apodera de los gobernantes y hacen un llamado a ¡¡resolver las cosas en paz!! El presidente no dice nada o dice mucho. “que siempre pasan esas cosas”; que “¡sí la policía se pasó de la raya”!
Es evidente que el incendio había que apagarlo cuanto antes, so pena de ver a otros barrios en furia por causa de los procedimientos policiales que debemos traducir en “atropellos”. El llamado a la paz por parte de los gobernantes, se entiende en el sentido de que un llamado a la paz se hace cuando hay una guerra. ¿De que orden es la guerra interna que tenemos en Uruguay?
Aparece claro que estamos asistiendo a una guerra social declarada por un sistema que a la par de producir cuantiosas ganancias para unos poco, produce pobreza, marginación y exclusión para la mayoría. Los garantes de este caos son los políticos y sus cuerpos represivos.
En Santa Catalina, como en otros barrios de Montevideo, se vienen hostigando a sus pobladores por operativos policiales violentos, que hace pocas semanas ya habían actuado reprimiendo a un grupo de jóvenes de ese barrio. En esa oportunidad también el señor ministro Bonomi admitió los “desbordes” policiales, como ahora admite que el joven de Santa Catalina “murió” por balas policiales; en realidad debería haber dicho que un joven de 16 años en Santa Catalina “fue asesinado por la policía”.
El proceso actual de la economía mundial a diseñado en casi todas partes del mundo las ciudades “inclusivas” dentro de las cuales no hay espacio para esos “otros” diferentes que se ven expulsados por la gran fábrica de la exclusión capitalista. Del campo a la ciudad, del centro a la periferia; que no cesa de crecer hasta borronear los límites del adentro y el afuera.
¿Qué pasa? los de afuera rodean a los de adentro, las tensiones aumentan.
Esto es lo que tenemos; gente por doquier que ha perdido su dignidad, que son los “nadies”, estigmatizados por pobres o por jóvenes o por lo que sea . Ayer la rebelión en Santa Catalina no fue una rebelión vacía , emergió la palabra, se mostró un camino; el fuego marcó una territorialidad, fue un ejercicio del poder popular buscando ser otra cosa que seres humillados. ¿Corta? ¿Efímera?..
Quien sabe, pero no vacía; allí se escucharon voces y hubieron carteles sí, políticos como debe ser, que muestran y denuncian, hubo mucho dolor y mucha rabia. Por eso, habrá justicia porque se plantaron con su dignidad. Expresamos nuestra más profunda tristeza por el asesinato de Sergio Lemos, así como también enviamos un mensaje de reconocimiento a la solidaridad de los jóvenes y los vecinos del barrio Santa Catalina.
Queremos dejarles para la reflexión de todos, un fragmento de un artículo de “La ciudad y el anonimato”, texto de Santiago López Petit, Profesor de Filosofía de la Universidad de Barcelona
“Bárbaros son los que abren espacios del anonimato e interrumpen la movilización global que llamamos vida. Con el fuego, con el silencio, con gestos radicales que aún están por inventar. Se trata siempre de hacer frente a una misma humillación.
Pero los espacios del anonimato no son un espacio de aparición “donde yo aparezco ante otros como otros ante mí”, son agujeros en el espacio público, son agujeros negros en los que el poder no puede asomarse. La nueva cuestión social ha inutilizado la tríada “ciudadanía – espacio público – ciudad fundamento de la política democrática”.
La tríada “interioridad común – fuerza del anonimato - espacios del anonimato” que vendría a sustituirla muestra la verdad de “lo democrático”, así como los límites de las luchas en el interior del marco del derecho. Los bárbaros no están ni dentro ni fuera.
Rodean la ciudad porque están en todas partes. Como los graffitis que una y otra vez ensucian las paredes por más que se limpien. La fuerza del anonimato subvierte la idea misma de política: la política se convierte en crítica de la política.”

jueves, 7 de noviembre de 2013

Artículo sobre la respuesta popular ante el asesinato en Santa Catalina

Tomado de La Diaria



 

LEÑA AL FUEGO

 

La muerte del joven Sergio Lemos debido a disparos de policías
hizo estallar tensión acumulada en Santa Catalina


Para muchos uruguayos debe de ser difícil imaginar un barrio sin policías. La situación de ayer en el barrio Santa Catalina era peor. No había policías porque, según denunciaban los vecinos, hasta la noche del lunes habían sido sus peores enemigos, especialmente de los jóvenes
la diaria, Montevideo, 6-11-2013

La muerte de Sergio Lemos, de 19 años, en manos de efectivos policiales el lunes de noche derivó en una fuerte y anárquica protesta que abarcó todo Santa Catalina. La Policía justificó el accionar contra el joven argumentando que había participado en un asalto a un almacén del barrio y había disparado a los agentes que estaban en la zona. Pero esa versión resultó totalmente inverosímil para los vecinos que conocían a Lemos, quienes destacaron que era un joven “trabajador”.

Dicen que la noche “estuvo brava”, que “se pudrió todo”, y algunas huellas de eso se podían ver en las calles del lugar: rastros de llantas quemadas y pintadas en los muros que decían “fuera la represión policial” o “policías asesinos”. La furia era tal que muchos no querían saber nada ni con la Policía ni con la prensa. A eso de las 19.00, en la entrada este del barrio (Camino Burdeos y Camino Santa Catalina) se habían colocado ramas de árboles que impedían la circulación de los vehículos. El otro corte de tránsito se había hecho en Santa Catalina y Rubén Darío, donde una muchedumbre de jóvenes había prendido fuego varias llantas.

En la plaza ubicada entre las calles Las Rosas, Dallas y Rubén Darío, el recientemente procesado por la asonada en la Suprema Corte de Justicia Jorge Zabalza tenía estacionado su auto y conversaba con algunos vecinos. En un principio se iba a hacer allí una marcha en silencio y con velas, pero luego la concentración se trasladó a la esquina de la línea del fuego.

Algunos de los manifestantes mantenían una actitud hostil hacia la prensa. “Rajen de acá o les damos cascotazos”, gritaban algunos muchachos que se encargaban de que el fuego no se apagara. Otros querían hablar de la situación y aprovechaban la ocasión para expresarse. Luego la tensión se apaciguó y se acostumbraron a la presencia de los periodistas, aunque los camarógrafos no prendían sus cámaras y los fotógrafos no trabajaban con comodidad.

Quienes estaban allí intentaban explicar la situación. La Policía había sido muy dura con el barrio, decían. “Vienen a experimentar acá”, sostuvo una señora. Otra enumeró los hechos ocurridos este año: primero, las detenciones sin motivo de varios jóvenes en la madrugada del 3 de setiembre; después, la disconformidad con la instalación de la planta regasificadora; por último, la muerte de Sergio Lemos
Un hombre explicó que después de las detenciones del 3 de setiembre los vecinos empezaron a comentar entre ellos varios abusos policiales. Dijeron que son muchos y constantes, y que todo comenzó este año. También sostuvieron que Santa Catalina es un barrio tranquilo, en el que no hay muchos ladrones y los que hay no roban allí. “Cuando roban, es gente de afuera”, explicaron.

Con respecto a Sergio, todos estaban seguros de que no había tenido nada que ver con el asalto, que era una persona trabajadora y buena, que simplemente estaba andando en moto por la vuelta cuando ocurrió el hecho. “Hubo testigos de que los policías dijeron que si encontraban un arma estaban salvados”, comentaron


Contradictorias
De mañana, el titular del Ministerio del Interior (MI), Eduardo Bonomi, fue consultado por este caso y manifestó a la prensa que su cartera lo estaba investigando. No obstante, manejando solamente la versión policial, sostuvo que el joven muerto le había disparado primero al efectivo, que estaba recabando información sobre la rapiña, por lo que éste se defendió

Pero en la tarde el MI rectificó la información. Mediante un comunicado informó que “a través de los partes policiales, declaraciones vertidas por los policías intervinientes y testimonios de vecinos y personas que estuvieron cercanos a los hechos, se han recolectado elementos -algunos contradictorios- sustantivos a la investigación”, y comunicó que los cuatro policías involucrados en el hecho, que pertenecían a la Guardia Republicana, según indicó una fuente del MI, “quedaron preventivamente retirados de sus funciones y detenidos a disposición de la Justicia” en la tarde. Ayer los efectivos fueron conducidos ante la jueza María Helena Mainard, que estudia el caso, y hoy volverán a declarar.

La abogada de la familia de Sergio, Mariel Fagián, desmintió tajantemente que él estuviera involucrado en el asalto y explicó que cuando el policía le dio la orden de mando Sergio detuvo la moto pero siguió en movimiento para salir de un charco de agua. “Cuando le empezaron a disparar arrancó”, dijo. Las versiones señalan que recibió balazos por la espalda, entre tres y nueve
Fagián informó además que la dueña del almacén asaltado aportó los videos que registran lo ocurrido, y que según personas que los habían visto “queda claro que no está involucrado”

El comunicado del MI reconocía la “honda tristeza y congoja” que se vive en “una populosa zona de Montevideo”, pero hacía un “llamado a la mesura y ponderación de todos para depositar la confianza en la Justicia y permitir el rápido esclarecimiento de los hechos”

Un mensaje similar transmitió el subsecretario Jorge Vázquez a los vecinos de Santa Catalina con quienes se reunió cerca de las 19.00. En el encuentro participó también el director nacional de Policía, Julio Guarteche
Luego de la reunión, en conferencia de prensa, Vázquez expresó que están “todos enormemente preocupados” por el caso y “con la intención de obtener la mayor cantidad de información posible para pasársela a la Justicia”
Hizo nuevamente un llamado a “restablecer la calma” en el barrio: “Sentimos profundamente el dolor de los padres y la familia, pero creemos que esto debe resolverse en un clima de paz”, dijo.

La Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) elevó un pedido de información al MI por este caso. La presidenta interina de la institución, Mariana González Guyer, dijo ayer a Montevideo Portal que el barrio Santa Catalina “aparece como una zona complicada por la cantidad de denuncias de abuso policial”.

Arde Troya

A eso de las 19.30 era claro que no iba a haber oratoria ni marcha con velas. La mayoría de los vecinos miraba con indignación a una minoría de jóvenes que instalaba otra línea de fuego a la altura de Santa Catalina, entre Mochuelo y Lisa. Poco antes de que fueran a encenderlo, Zabalza se acercó a los muchachos acompañado de otros vecinos y, según dijo, los invitó a “reflexionar” sobre lo que estaban haciendo
Finalmente logró evitar un nuevo fuego, aunque a esa altura ya ardía una comisaría móvil ubicada un poco más al norte, en la misma calle Santa Catalina, junto con algunos pastizales. “Esto ya no lo controla nadie”, dijo una señora.

Por entonces ya se corría la voz de que la Justicia había procesado a cuatro policías y que había liberado a quienes habían sido detenidos por desacato el lunes de noche. Uno de ellos llegó en auto al barrio, pero declinó hacer declaraciones a la prensa.

El ambiente se había tranquilizado. Algunos jóvenes comentaban que había personas infiltradas que “no eran del barrio” y que “venían a dar manija por la regasificadora, mezclando las cosas”. También sostenían que la mayoría de los que prendían llantas “no conocían a Sergio”.
Pero caía la noche y las ramas que impedían el ingreso por Santa Catalina y Burdeos ya ardían.
De un lado, la televisión transmitía en vivo; del otro, los vecinos se aglomeraban en la entrada al barrio. En un momento llegaron Laura Texeira y Geraldine, dos vecinas que habían estado reunidas con el subsecretario
Dijeron que les comentó que las cosas “se estaban encaminando”, que la Justicia estaba tratando de resolver y “tenía pruebas”, que había cuatro policías detenidos y que, si bien habían rumores de que le habían “plantado” un arma a Sergio Lemos, las autoridades lo desmintieron.

Aseguraron que quieren que la Policía no ingrese más al barrio a golpear a menores, y si bien sostuvieron que Vázquez sostuvo que no está de acuerdo con los excesos policiales, también les dijo que él “no está en todos lados”. “Sé que se equivocan los gurises acá, cometen locuras, pero queremos respuestas de las autoridades y justicia para Sergio”, afirmó Laura, que confirmó las versiones de los dichos de los policías sobre la importancia de encontrar un arma para “salvarse”.

Cuando estas vecinas cruzaron la línea de fuego e ingresaron al barrio se formó una suerte de asamblea espontánea en la que discutían las medidas a tomar. El grueso de los vecinos estaba pendiente de la discusión, pero algunos se cubrieron los rostros e incluso uno de ellos apareció con una máscara de gas y otro con una bomba molotov.

En la asamblea la disconformidad con el accionar policial en el barrio era unánime, pero mientras una mujer llamaba a bajar los decibeles y decía que se había logrado lo máximo a lo que se podía aspirar (se habían reunido con el subsecretario, los detenidos en la noche del lunes habían sido liberados y los policías responsables estaban detenidos), otros se quejaban de que el actual gobierno no se diferenciaba de los anteriores.
“Acá muchos tienen que hacer una autocrítica de lo que votaron antes”, señaló un joven.
Otro también cuestionó al gobierno: “Ésta es la forma en que nos tratan a los trabajadores explotados”

martes, 5 de noviembre de 2013

Comunicado público en repudio al procesamiento de militantes sociales y la represión en Santa Catalina


Montevideo, Martes 5 de Noviembre de 2013

Los trabajadores del taxímetro volvemos a manifestar nuestro profundo rechazo a las medidas represivas que viene desarrollando el Ministerio del Interior, los servicios de inteligencia del Estado y el Poder Judicial de nuestro país.
Motiva esta reiteración dos hechos de pública notoriedad sucedidos en el día de ayer.
Por un lado, se concreto el procesamiento sin prisión, por el delito de asonada, de un conjunto de militantes y referentes políticos por manifestar en colectivo su desacuerdo con el traslado de la jueza Mariana Motta.
Cabe recordar que dicho traslado, lejos de ser una medida usual fue realizado para trancar algunas de las investigaciones en curso sobre la violación de los derechos humanos en la pasada dictadura.
Que los actuales miembros de la Suprema Corte de Justicia, que son lo que decidieron el traslado de dicha jueza, hayan hecho su carrera en la dictadura, mientras los trabajadores y el pueblo eran vilmente torturados, no es casualidad.
Al contrario, es una demostración de que están pagando hoy, con su protección a los represores, los favores que recibieron al cursar y ascender en su carrera en aquellos tiempos.
Por otro lado, también repudiamos el asesinato por la espalda en el barrio Santa Catalina del joven Sergio Lemos a manos de la policía.
Una vez más, este barrio, como tantas otras zonas carenciadas del país, es objeto del más terrible y brutal abuso de poder por parte de los uniformados del Sr. Ministro Bonomi, los que, reclutados por dos pesos, y azuzados como perros de presa que son, salieron a cobrarse la vida de otro hijo del pueblo para demostrar una vez más que la impunidad con la que operaron ayer, al secuestrar y desaparecer luchadores sociales, se mantiene hoy, para desarrollar un verdadero genocidio contra las clases oprimidas.
Denunciamos que estos dos hechos no son cosas aisladas. Forman parte de un entramado de medidas y “excesos” similares, que viene desarrollándose hace tiempo desde este Ministerio hacia los sectores populares: mega-operativos contra la población de los barrios populares, seguimientos a militantes, allanamientos y detenciones irregulares, colocación de cámaras y escuchas telefónicas, persecución, clausura de radio comunitarias, infiltración de manifestaciones, tortura en las comisarias, “apretes” contra los que denuncian abusos, etc.
En estos meses de carestía económica y escalada inflacionaria encubierta el coro de voces que piden mas palo y menos dialogo se ha arreciado. De cara a una campaña electoral donde el tema de la seguridad estará en el tapete, las corporaciones mediáticas, los representantes de la derecha clásica, las cámaras patronales, y los ex-represores se aprestan a tomarle examen a Bonomi y su equipo: ¿Qué tan a fondo están dispuestos a ir los “progresistas” en reprimir al pueblo y defender los privilegios de la minoría de siempre, de los dueños del país?
¿Cual otro podría ser sino el motivo de tanta saña represiva contra los de abajo, de tanta sofisticación para identificar a los que protestan y tanta brutalidad cotidiana? Están dando examen de reaccionarios y somos nosotros, los de abajo, los que sufrimos las consecuencias.
Es una preparación permanente desde el poder para aplastar el descontento popular.
Seguirán muriendo gurises y gurisas a manos del gatillo fácil. 
Seguirán calcinándose presos en las cárceles del estado.
Seguirán jugando al tiro al blanco con los presos del comcar.
Seguirán proponiendo la baja de la edad de imputabilidad para meter presos a todos los niños pobres.
Seguirán invirtiendo más en tanques y armamentos, que en escuelas, liceos, hospitales y saneamiento. 
Salvo que los paremos.
Desde los barrios, desde los sindicatos, debemos construir codo a codo con nuestros hermanos de clase la resistencia popular. Debemos desplegar a fondo la lucha por los derechos de los de abajo.
Solo el pueblo organizado, en los piquetes, en las huelgas, y en las calles, con combatividad, solidaridad y rebeldía podrá ponerle freno a esta escalada represiva.
Contra la Represión, Lucha y Organización.
SUATT  -  UNOTT  -  PIT-CNT

JOVEN EJECUTADO EN SANTA CATALINA


Pena de muerte en barrios pobres
La policía informó sobre INTENTO DE RAPIÑA Y DELINCUENTE MUERTO
En horas de la noche, dos jóvenes intentaron robar un almacén del barrio y al darse a la fuga se produjo una persecución y tiroteo con la Policía.
Según confirmaron a Subrayado desde Jefatura de Policía de Montevideo, uno de ellos falleció a raíz de los disparos. Su compañero, de 17 años, fue detenido.
Los vecinos del lugar, molestos por la muerte del joven, se concentraron en una esquina de la calle Santa Catalina y generaron disturbios. La Policía se hizo presente en el lugar y también un grupo de choque llegó hasta allí para intentar restablecer el orden.

 cON EL PASO DE LAS HORAS SEGURAMENTE DIRÁN QUE ES UNA CONFUSIÓN

Acá va un testimonio de un vecino:
Hoy en mi barrio somos sitiados  uniformados de todo tipo, matan a un gurí de tan solo 16 años de 6 tiros por la espalda... el delito vivir en mi barrio pobre Santa Catalina oeste de Montevideo.
Hace unos meses milicos drogados y borrachos secuestraban nuestros gurises lo denunciamos el ministro Bonomi, salió a pedir disculpas reconoció el abuso, que le dirá Bonomi a esta flia destrozada y a todo un barrio, le comunico que si usted no lo sabe o se hace, no existe la pena de muerte en Uruguay, pero  su gente la está ejecutando
 MG

Comunicado a la opinión pública de los 7 procesasdos por asonada...


Ante un acontecimiento que prácticamente parece de ciencia ficción, en un país que tiene un régimen republicano democrático y un gobierno que se jacta de “progresista”, los siete procesados por asonada, a raíz de los hechos ocurridos el 15 de febrero en la SCJ, en instancias de la ceremonia de traslado de la Jueza Mota declaramos que:

1) Es un atropello a la dignidad y a la libre expresión del pensamiento consagrado en la Declaración Universal de DD. HH., procesar a siete personas por un supuesto delito absolutamente injustificado, ya que en esa instancia, como ya lo hemos dicho hasta el cansancio, no existió violencia alguna de parte de los ciudadanos allí presentes y el acto se realizó con absoluta normalidad. La única violencia allí constatada fue la ejercida por la fuerza represiva de la policía, quienes sin mediar palabra golpearon y empujaron, poniendo en riesgo la integridad física de cientos de personas de avanzada edad, entre otros familiares de detenidos-desaparecidos.

La otra cara es que los delitos de lesa humanidad, desapariciones, asesinatos, robo de niños, tortura, etc., aún continúan sin juzgarse, amparados en la impunidad y en nuestro país caminan libremente por las calles cientos de responsables de estas aberraciones.

2) Por todo lo expuesto, estamos decididos a apelar este fallo judicial (quedando un precedente para futuras movilizaciones y luchas de otros militantes).

3) La forma en que se realizó en el día de hoy la comunicación de la sentencia, mediante un procedimiento policial, que nos condujo en calidad de detenidos primero al DOE y luego, por éstos, a los Juzgados, recordó las peores épocas del terrorismo de Estado.

4) A pesar de que estos procedimientos y fallos que pretenden criminalizar y desestimular la defensa por los Derechos Humanos, continuaremos la lucha por VERDAD Y JUSTICIA


 Patricia Borda procesada por asonada en Uruguay 2013

COMPAÑER@S, AMIG@S, HERMAN@S..primero que nada agradecer tanta solidaridad, nunca me sentí sola. Lo vivido ayer fue mas horrendo que las pesadillas que venía teniendo sobre el tema...Golpearon la puerta, preguntaron si era Patricia Borda, me mostraron un carné que decía policía..sin nombres..y me dijeron que me llevaban detenida..SIN ÓRDEN ESCRITA DE LA JUEZ, SIN PODER LEVANTAR A MIS HIJOS, MENORES DE EDAD, DE LOS LUGARES DONDE SE ENCONTRABAN HACIENDO SUS ACTIVIDADES, SIN PODER DESPEDIRLOS, OBVIAMENTE, SIN DEJARLES DINERO PUES NO HABÍA COBRADO, SIN SABER A DONDE ME LLEVABAN. APENAS ME DIO TIEMPO A VESTIRME Y AVISARLE A MI ABOGADO..QUE NADA SABÍA Y A COMPAÑERO DEL SINDICATO. 

Lo viví como un secuestro, porque me decían "apague el teléfono, está detenida"..y yo les preguntaba..ustedes quienes son? nunca lo supe..donde está la orden de detención? no la tenían....muchos sentires podría contar..estuve incomunicada desde las 11 30 hasta las 15. Por esa hora, nos lleva el DOE al juzgado de misiones..alli nos encierran en la sección detenidos..nunca la juez me lleyó mi sentencia..la supe de palabras de otros..de ahi...nos trasladan al juzgado frente al teatro...nos sacan en la combi...a toda velocidad y con un patrullero delante con la sirena prendida...no se que querían demostrar...hacer creer que somos peligrosos? asustar a la gente con que si luchas te puede pasar eso? o es simplemente, mas idiotez progresista?...a los siete nos colgaron con una cadena al cuello el famoso cartelito que te enumera como delicuente, con el que te sacan la foto de frente y perfil...solo visto en películas...Tantos sentires que no los puedo contar todos hoy..
Sobretodo..que en la gente que monta esta cortina de humo para distraer y asustar..solo los guía el absurdo, la insensatez, y sobretodo la violación al derecho de libertad de expresión y pensamiento..Ayer, mi dignidad fue violada, recibí un golpe fuerte..y también lo recibió toda la sociedad, porque la  impunidad, el atropello y la violación de derechos básicos se siguen violando como en los peores tiempos ..pero mis principios siguen intactos...solo se fortalezieron, asi como se fortalece la fuerza para seguir luchando. 
 abrazo de luha para todos y todas.